Ruta de Berrea

Durante los primeros coletazos del otoño ocurre en nuestros montes un espectáculo salvaje difícil de describir con palabras. Las dehesas de Sierra Morena son testigos mudos de la berrea del ciervo, momento en el que las hembras de esta especie entran en celo y desencadenan una brutal competición por ver que individuo se apareará con ellas y dará continuidad a su linaje. Los machos braman y enfrentan sus cuernas, disputando el territorio y las hembras que campan en él.

 

Este enclave mediterráneo, debido a la importancia local de la caza mayor, es uno de los mejores de nuestro país para disfrutarlo, y aparte de la abundancia de ejemplares de ciervo, también podremos escuchar los ronquidos del gamo, los cacareos del águila imperial o el enigmático canto del mochuelo europeo.

Entre tanto alboroto, hay un animal que no participará de dicha fiesta del sonido. Es más, si no estamos atentos podría pasar a nuestro lado sin levantar sospecha. Se trata del fantasma del matorral mediterráneo, el lince ibérico. La zona a visitar cuenta con una abundante población de esta especie, y pondremos todos nuestros recursos en intentar observar a este felino levitando por el pasto aun seco tras el estío.

 

Descripción:

Tanto las elevadas temperaturas del otoño temprano en Sierra Morena como la actividad de los ciervos nos obligan a empezar la jornada muy temprano. Para esta experiancia planteamos dos posibilidades; media jornada (observación de la berrea al amanecer y taller) o jornada completa (observación de la berrea al amanecer, taller, picnic y descanso, y observación de la berrea al atardecer).

Así, al alba nos desplazaremos a las mejores zonas para sentir la berrea, donde difrutaremos de los bramidos de los ciervos retumbando en los relieves serranos.

A medio día, cuando el calor nos obligue a refugiarnos del sol, nos desplazaremos a la Finca Privada El Altozano, donde se impartirá un breve taller sobre la berrea del ciervo.

Si se contrata la jornada completa, la experiencia continuará con un picnic de productos locales en la propia finca, con posterior tiempo libre para descansar en las horas más calurosas.

A media tarde volveremos al 4×4 para desplazarnos de nuevo al territorio donde los ciervos competirán por prolongar su estirpe.

 

Recomendaciones:

  • Para estas sesiones se recomienda contar con material óptico adecuado a la distancia de avistamiento, si bien la empresa cuenta con dos telescopios que quedarán al servicio de los/las clientes.
  • Ropa cómoda
  • Esta actividad está pensada desde un respeto máximo a la naturaleza y a sus protagonistas, damos por descontado que el grupo tendrán un comportamiento ético intachable en este aspecto.

Especies observables: Nos centraremos en el ciervo ibérico, si bien también podremos observar gamo, muflón, jabalí, lince ibérico, águila imperial ibérica, águila real, buitre leonado, buitre negro, gavilán, mochuelo, y un gran número de especies de aves forestales, entre muchas otras.

Época del año: De mediados de septiembre a mediados de octubre.

Tarifas:

Media jornada

4-6 personas; 25 euros/per.

3 personas; 35 euros/per.

2 personas; 45 euros/per.

1 persona; 60 euros/per.

Jornada completa

4-6 personas; 55 euros/per.

3 personas; 65 euros/per.

2 personas; 75 euros/per.

1 persona; 90 euros/per.